A raíz de una causa que actualmente llevo en tramitación, volvió a aparecer una situación que muchas veces los trabajadores normalizan: el cambio unilateral de funciones por parte del empleador.
En este caso, la trabajadora fue contratada para desempeñar funciones profesionales específicas, pero terminó realizando durante un largo período labores completamente distintas a aquellas para las que originalmente fue contratada.
Y aunque muchas veces las personas aceptan estos cambios por necesidad o temor a perder su trabajo, eso no significa necesariamente que el empleador pueda modificar libremente aspectos esenciales del contrato.
El empleador no puede cambiar cualquier función libremente
El Código del Trabajo permite ciertos cambios organizacionales dentro de la empresa, pero existen límites.
El problema aparece cuando:
- Las funciones dejan de ser similares;
- Existe menoscabo profesional;
- El trabajador pierde responsabilidades;
- O termina realizando labores muy distintas a aquellas para las que fue contratado.
En esos casos, podría existir un incumplimiento grave por parte del empleador y esto ocurre con más frecuencia de lo que parece, especialmente es:
- Colegios;
- Empresas administrativas;
- Cargos profesionales;
- Áreas de salud;
- Y trabajos donde el trabajador termina "haciendo de todo".
Pero cuidado, el autodespido o despido indirecto no siempre es la alternativa más segura; Muchas veces, al sentirse sobrepasados, los trabajadores piensan inmediatamente en autodespedirse.
Sin embargo, el despido indirecto no siempre es la alternativa más recomendable si no existe una correcta evaluación jurídica previa.
¿Por qué? Porque si el trabajador no logra acreditar judicialmente el incumplimiento grave del empleador, el tribunal podría considerar el autodespido simplemente como una renuncia, perdiéndose indemnizaciones importantes.
Y aquí hay algo muy relevante: la carta de autodespido cumple un rol absolutamente determinante.
La forma en que se redacta, los hechos que se incluyen, la causal invocada y cómo se describen los incumplimientos puede influir directamente en el resultado posterior del juicio.
Es por ello que, muchas veces, una buena asesoría previa puede evitar llegar a un juicio o autodespido, permitiendo ordenar antecedentes, dejar constancia de las irregularidades, exigir la regularización de funciones e incluso buscar soluciones directamente con la empresa antes de que el conflicto termine afectando definitivamente la relación laboral.
Si estás viviendo una situación similar o tienes dudas sobre cambios de funciones, menoscabo laboral o autodespido, estaré feliz de orientarte y revisar tu caso de manera clara y personalizada.

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